miércoles, marzo 26, 2008

Magnetoscopio musical

Vivo, como, hablo y respiro música. Claro, típico de un melómano, pero en estas últimas semanas algunas cosas hacen que esa rutina sea un tanto especial.

Vuelvo a la música. Si, después de cinco largos años y varios intentos fallidos entre medio, mi banda se reúne otra vez, al menos por un tiempo y con varios planes para este año. A desempolvar las baquetas y a “engrasar” las articulaciones.
Muchas cosas cambiaron durante estos años de separación, estamos más adultos y el destino se encargó de repartirnos geográficamente por distintos lugares, por lo mismo, hay costumbres que nunca volverán: Ya no más juntas en la casa de alguien para planear el ensayo del siguiente día, no, ahora pura coordinación vía mail, msm y mucho teléfono. Nada de cargar los instrumentos y equipos a la “casa chi
ca” en el patio del hogar de mi primo, no, ahora cotizamos salas de ensayo, con buena amplificación. No más practicas con horario ilimitado. No más “démosle una vuelta a eso y lo vemos mañana”. No más caminata de vuelta a casa comentando lo tocado, mientras el eterno viento de Quintero te golpeaba en la cara… Vale, lo de ahora suena bastante más “Pro”, hoy podemos conseguir mucho de lo que siempre quisimos, pero aún así, me dan nostalgia los antiguos y pequeños sacrificios, “tremendos” en su época, pero entrañables ahora. Mucha de la “magia” del sueño de la banda de rock, del anhelo de conseguir el éxito con ella, de la pasión, radicaba en estas situaciones, aunque me de cuenta de ello sólo ahora. Espero que esa "magia" siga allí. Me tinca que si.
...

En mi incansable apetito de investigación musical, me dio por descargar álbumes o canciones de grupos de rock chileno de los noventas, obras que fueron destacadas en su momento, pero que por alguna razón, borré de mi memoria primaria. Me refiero a bandas como Parkinson (por el vino me quedé aseeeeeeeee!!!), Los Peores de Chile, Machuca, Los Morton, Duna, Undergarden, Mandrácula, Ex, entre otras. Estoy especialmente alucinado con los dos discos de Venus, la primera banda de chicas del rock nacional, que allá por el 96, la rompieron con el hit "Borracho", que era parte del soundtrack de la teleserie Adrenalina, ¿se acuerdan? El año 98 grabaron un adelantadísimo disco industrial a lo NIN, que es lo máximo, de veras. Gracias a este blog, puede descargar ese disco aquí.
¿Recuerda usted algún otro músico o grupo nacional bueno de los noventa? Cuénteme y ayúdeme.

...

¿De que sirve ser fan de un artista por años, si cuando viene al país no lo vas a ver? No voy al Monster of Rock, o más bien: no voy a ver a Ozzy Osbourne. Quizás hace 3 años o más, no me lo hubiese perdonado, pero ahora, por momentos me da lo mismo, y eso que sé que posiblemente esta sea la última chance que tengo de ver al “Madman” en vivo. Extraño, lo sé, pero más allá del absurdo precio de las entradas -con recargo incluído, 26 mil pesos-, no me entusiasma demasiado encerrarme por algunas horas en una cancha y saltar a lo loco contra unas cuantas miles de personas. ¿Estaré muy viejo?
Nah, la culpa es el precio de las entradas, sin duda…


Un poco de todo en la programación de hoy. Saludos.

miércoles, marzo 12, 2008

Ponerse al corriente.

Pues no sé, aunque sólo fueron dos rápidos meses de trabajo, la vuelta a la vida hogareña se me hizo algo complicada durante los primeros días. Sólo por costumbre, despertaba temprano por las mañanas cuando no tenía ninguna necesidad de hacerlo y me daba sueño rápidamente por las noches cuando quería estar despierto para, por ejemplo, terminar de ver una película en la tele. Por mi cabeza seguían pasando ideas de diagramación, situaciones del trabajo, ganas de volver y rehacer de mejor manera alguna cosa… pero claro, ya no tenía sentido nada de eso. Curioso, pero uno finalmente se acostumbra demasiado a la rutina del trabajo y cuesta bastante dejarla atrás.

Las tardes se han vuelto increíblemente aburridas, parece que en este tiempo olvidé todo lo que hacía para mantenerme ocupado, me siento medio perdido dentro de la casa, en verdad. Puse la televisión el otro día y descubrí que había programación que seguía regularmente (“ah, verdad que dan Extreme Makeover a esta hora”, “¡mira!, dan buenos programas en VH1 por las noches”, “claro, los estrenos en Cinecanal son los lunes a las 10…”), encontré también un montón de películas guardadas hace rato y que no he visto, y una pila de cómics que esperaban ser leídos. Obviamente me he estado poniendo al corriente con estas cosas, pero aún no me organizo bien y me falta tiempo para todo –de hecho tengo el animé de Highlander puesto en el equipo de DVD hace tres días y sólo he visto 5 minutos-. Finalmente, sucumbo a la tentación de sentarme frente al PC para revisar sitios de actualidad musical, cinematográficas o de cualquier tontera que recuerde en el momento, consumiendo así varias horas de mi día.

Vale, que no todo es diversión, también recordé que al menos tres veces por semana debo buscar ofertas de trabajo en unos tropecientos sitios web destinados a esto y en los que estoy debidamente inscrito hace rato. No voy a mentir, esto último es lo peor de estar desempleado, porque la búsqueda es engorrosa, aburrida y finalmente da una lata atroz. Que se le va a hacer, hay que pasar por todo el “bendito” proceso otra vez. Ojalá fuese más fácil.

Bueno, a ver si genero una “nueva rutina”, y me acostumbro a ella.

-------------------------------------------------------------------------------------------------

Ahora, un poco de publicidad: Estoy colaborando hace poco en una buena idea llamada Cinesfera, que no es otra cosa que un interesantísimo blog de cine, con comentarios, noticias y opiniones del mundo de las películas, y que les recomiendo visitar. Sólo haga click aquí si le interesa. Sea bueno, pase y opine.

Sería todo por hoy, niños y niñas. Saludos.