Otra vez de cero.
Nuevo año y la vida se reactiva a full… al menos por ahora.
Lo curioso es que el final del ‘07 me trajo la primera buena noticia del ’08: Conseguí trabajo. Bueno, uno temporal en realidad, pero trabajo al fin. Desde los primeros días de enero me desempeño como diseñador reemplazo en un diario de Viña del Mar y, si todo va bien, estaré ahí hasta finales de febrero cuando los “titulares” regresen de vacaciones.
No me lo pensé demasiado cuando esta posibilidad de “trabajo veraniego” se presentó y las razones son varias: Si, porque más allá del obvio tema monetario, en verdad necesitaba una oportunidad para desarrollarme en otros ámbitos de mi profesión y más que eso, necesitaba urgentemente reencontrarme y re-encantarme con el diseño después de un tiempo largo de inactividad forzada. Cosas simples como acostumbrarme a despertar temprano, cumplir horarios y sentirme responsable en un equipo de trabajo, le han dado un inesperado y sabroso impulso a mi comienzo de año, que espero me ayude a enfrentar cualquier cosa que venga en los siguientes meses.
¿Y que tal el trabajo? Bastante jodido, para ser honesto: la carga de pega es súper fuerte, y los horarios son un tanto irregulares ya que trabajo viernes y sábado todo el día, quedándome en la oficina hasta el cierre de edición, que suele ocurrir bastante tarde. Aún así y a pesar de la presión, he aprendido bastante en estos pocos días, casi como si estuviese en un curso intensivo: adquirí nuevas técnicas, me manejo en softwares de trabajo que hasta hace poco desconocía y hasta he reducido mi tiempo para plantear y resolver diseños, cosa bastante importante en este negocio. Supongo que por lo mismo el balance inicial es más bien positivo, además que no puedo negar que al sentirme útil otra vez, ando bien contento por la vida. Si, agotado pero contento.
Y lo mejor de todo es que tengo libre los lunes, je.
Saludos.